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Resumen del libro

El gran impacto de la formación online

Por Kathryn R. Linder y Chrysanthemum Hayes

y comentarios por Jesús Gómez Espejel

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Existen prácticas de alto impacto que se han desarrollado en el mundo para mejorar la experiencia y los resultados de la educación en línea.

Las prácticas de alto impacto (HIP, por sus siglas en inglés) ofrecen diversos beneficios a la educación en línea. En este contexto, las HIP generan nuevos espacios de trabajo y de interacción para profesores y estudiantes, y crean mayores oportunidades de innovación y creatividad.

El alto impacto de la formación en línea también tiene que ver con la construcción de comunidades más allá de los espacios destinados para la educación. Ello se produce a través del uso estratégico y objetivo de la tecnología, lo que permite la construcción de un conocimiento colectivo y un mayor compromiso comunitario.

“Aunque la evidencia indica que aún hay una persistente brecha digital en el acceso y uso de la tecnología para los estudiantes de bajos ingresos, los que proceden de ambientes rurales, los afroamericanos y los latinos, está claro que las tecnologías online son una fuerza dominante en la vida de la gran mayoría de los estudiantes universitarios”.

Aunque aún existen distintos desafíos que atender para mejorar la experiencia de la educación en línea, las prácticas de alto impacto han permitido que distintas instituciones educativas en el mundo amplíen sus ofertas, experiencias y servicios.

Estas prácticas han contribuido a aminorar potencialmente algunas de las brechas de acceso a la educación en varios países.

La formación en línea es una práctica que debe contar con pedagogías que construyan comunidades de aprendizaje.

Desde que la formación online comenzó a ser un hito en los años 1990, se convirtió en una prioridad fomentar que los participantes interactúen, colaboren y construyan conocimiento aún estando en puntos geográficos distantes o sin haberse conocido personalmente.

En este punto ha sido fundamental diferenciar entre estudiantes que se reúnen y aprovechan la tecnología y una auténtica comunidad de aprendizaje.

Existen diversos métodos para desarrollar comunidades de aprendizaje. Quizá los más efectivos son aquellos que incluyen un impulso a las interacciones y a la socialización a través de debates, actividades o talleres basados en los contenidos impartidos de forma digital.

Estas prácticas generan colaboración. También construyen una comunidad que fomenta un sentido de pertenencia, amplía el debate y la reflexión más allá de la figura del maestro, evalúa su propio desempeño y el de los compañeros, y comparte recursos para construir conocimiento.

Las grandes cargas de lectoescritura en la educación a distancia no aseguran que se logren mejores aprendizajes. 

Suele ser una práctica común de las evaluaciones de cursos en línea que haya pruebas escritas para conocer los procesos de reflexión y razonamiento de los estudiantes.

También suele ser común que haya una carga particular de lecturas para completar la formación y los contenidos.

En la modalidad online ponderar los trabajos escritos o pedir demasiados ejercicios escritos puede ser contraproducente. La clave está en centrarse en la calidad de los trabajos más que en la cantidad de páginas. Una carga pesada de lectoescritura en un curso en línea puede ocasionar deserciones, suspensiones o procesos truncos.

“La recomendación de centrarse más en la calidad de los trabajos que en la cantidad de páginas que los estudiantes tienen que redactar, puede ser aún más crítica en las clases online que en las presenciales”. 

La clave de los ejercicios de escritura está en pedir a los estudiantes lecturas y redacciones con una finalidad clara y relevante para el proceso de aprendizaje. Por ejemplo, una narración en primera persona sobre la experiencia de algún tema, un resumen de lecturas pertinentes, discutir un texto usando reflexiones y evidencias, explicar datos o contenidos estadísticos, incluir dibujos, tablas, contenidos gráficos e incluso audiovisuales.

La claridad de los docentes para establecer tareas de escritura o redacción es fundamental. ¿Qué hay detrás de cada práctica con la escritura? ¿Qué pretende evaluarse o lograrse? Todos los ejercicios de redacción deben contar con instrucciones claras.

Los docentes deben tomar en cuenta que las evaluaciones escritas no son la única manera de conocer el desempeño de un estudiante a distancia.

Por esa razón es importante buscar prácticas y evaluaciones que contemplen la convivencia y la crítica entre pares.

La autenticidad de la colaboración entre pares es fundamental para lograr metas en el contexto online.

En el mundo no virtual la colaboración es indispensable para lograr un buen negocio, emprender un proyecto, construir una familia o hacer cualquier cosa. Fomentar el trabajo colaborativo a través de la educación en línea es una premisa. Realizar trabajos colectivos mejora la experiencia de aprendizaje, pues los estudiantes dedican más tiempo a conocerse y acordar entre sí, reparten labores, distribuyen temas y forman un criterio más amplio respecto a cualquier tema.

Para la Asociación de Colleges y Universidades de Estados Unidos (AAC&U) el aprendizaje colaborativo significa aprender a trabajar y resolver problemas en conjunto con otras personas.

El aprendizaje colaborativo ayuda a desarrollar habilidades específicas como la escucha, la tolerancia de otros puntos de vista y opiniones, la capacidad de debate y negociación, la argumentación y la comunicación efectiva.

Como práctica de alto impacto de la educación en línea, el aprendizaje colaborativo presenta algunos desafíos, como la incompatibilidad de horarios o espacios entre los estudiantes, los malos entendidos a causa de una mala comunicación, así como dificultades de carácter técnico con los dispositivos y el equipo necesarios.

Sin embargo, existen alternativas para superar estos desafíos e impulsar el trabajo en equipos:

  • Analizar de qué forma lo colaborativo empata con el enfoque del curso– Diseñar un proyecto en el que las personas colaboren tiene que ir muy de la mano con los objetivos deseados del curso, con los temas ofrecidos y con los resultados que se esperan de los estudiantes. Todo ello es crucial.
  • Fomentar la comunicación transparenteSeguir las pautas comunicativas que hayan sido establecidas previamente es indispensable para lograr el éxito de un grupo virtual. Se deben definir las expectativas, tiempos de trabajo, rango de respuesta, número de reuniones, cómo proceder con la toma de decisiones y cómo comunicar emergencias, así como establecer prioridades de trabajo.
  • Explicar criterios y procesos de calificación– Los profesores deben dejar muy en claro cuáles son las formas de evaluar la colaboración y cuál es la meta cognitiva o de aprendizaje de esa colaboración.
  • Destacar la importancia de lo auténtico– Hacer que la colaboración sea verdadera, auténtica y efectiva dependerá de las habilidades docentes para establecer prioridades, metas y proyectos que fomenten relaciones y vínculos, así como aptitudes abiertas que construyan relaciones a largo plazo.

Promover la investigación en nivel superior rendirá frutos en ciencias y humanidades.

La investigación es, sin duda, una de las habilidades más deseables de la educación en general, sobretodo de la educación universitaria. Incluir en los cursos en línea opciones que desarrollen estas habilidades en los estudiantes se ha vuelto indispensable.

La investigación digital que se realiza a partir del trabajo colaborativo descrito anteriormente es fundamental para conseguir que los estudiantes apliquen nuevas técnicas y construyan conocimiento, y que incorporen habilidades que ampliarán sus opciones en el campo laboral.

La investigación digital puede fomentarse de forma interdisciplinaria, interuniversitaria y enfocada a distintas temáticas o necesidades de las comunidades locales de cada estudiante, ya sea en ciencias exactas o en humanidades.

En este sentido, es fundamental que las capacidades de investigación se contemplen tanto en la pedagogía como en los planes de estudio de la educación en línea.

Entre más tempranas sean las experiencias de investigación, sobre todo en los estudiantes de ciencias exactas, mayores y mejores serán las habilidades desarrolladas a partir de trabajos individuales y colectivos, de interacción con universidades, escuelas, y laboratorios de sus localidades, así como con materiales y actividades digitales que fortalezcan los aprendizajes.

Ofrecer formación sobre investigación desde los primeros cursos de un grado dará mejores resultados y fomentará que los estudiantes sean capaces de concretar artículos académicos o de rigurosidad científica.

El “e-Aprendizaje-Servicio” es una opción para llevar a la práctica los conocimientos de la educación online y generar beneficios sociales.

El “e -Aprendizaje-Servicio” (ApS) es una estrategia diseñada para que la educación en línea se lleve a la práctica y a la experiencia a los estudiantes con el objetivo de generar algunos beneficios en sus localidades o en localidades a distancia también.

Este método lleva a los estudiantes al mundo real para que apliquen lo aprendido ya sea en sus propios contextos o en localidades elegidas estratégicamente de forma geográfica para aplicar sus conocimientos.

Este tipo de aprendizajes fomentan la investigación, ya que los alumnos deben recopilar información y generar planes sobre lo que necesita la comunidad; también fomentan el diálogo y la colaboración, tanto entre los miembros del equipo como entre los estudiantes y los miembros de la comunidad.

Diseñar cursos en línea con recursos bibliotecarios es una práctica de alto impacto.

Definitivamente los cursos a distancia que se adhieren al uso de bibliotecas y de recursos bibliográficos ofrecen muchos mejores resultados cognitivos, de investigación, lectura, escritura y práctica. El diseño pedagógico en línea debe considerar la presencia de un bibliotecario que apoye a los estudiantes en el uso de los acervos digitales. Contar con el apoyo de bibliotecarios experimentados puede ayudar a los docentes a diseñar una planeación mucho más sólida en las diversas áreas de investigación.

Aunque los retos respecto a los acervos digitales y a los espacios recreados de forma virtual de las bibliotecas todavía son muchos, incorporar prácticas y asesorías bibliotecarias a los cursos en línea hará toda una diferencia entre una materia o plan de estudios que cuente con estos recursos y opciones y otra que no.

 

Algunos retos de la formación en línea están vigentes y pueden ser superados con prácticas de alto impacto.

Aunque la educación en línea lleva décadas en desarrollo y uso, todavía existen retos que deben ser superados para consolidar esta modalidad educativa con formalidad y buenos resultados. Algunos de estos retos descritos por distintas investigaciones especializadas en educación online son:

  • Lo complejo– El compromiso y el nivel en un aula virtual por parte de los docentes y estudiantes es elevado. Este tipo de educación requiere de planeación, diseño y aplicación de estrategias y metas claras. La práctica supone un esfuerzo mayor de los docentes como supervisores y facilitadores del proceso.

 

  • Profesores incrédulos– Los profesores pueden mostrarse escépticos de la efectividad de los entornos y aprendizajes virtuales. Según una encuesta de Inside Higher, solo el 26% de los profesores que respondieron estar de acuerdo en que la educación en línea consigue los mismos resultados que la educación presencial. Estas creencias deben cambiar en el profesorado y en las instituciones educativas.

 

  • Rediseños que requieren tiempo– Incorporar las prácticas de alto impacto a la educación online muchas veces implica rediseñar, reconstruir los programas completos para que puedan tener objetivos específicos y prácticas pertinentes. Esto implica la incorporación de materiales adecuados, recursos tecnológicos y bibliográficos digitales, un diseño curricular especial y un margen de contenidos también especiales. Todo esto implica que los docentes tengan que involucrarse con mayor tiempo y esfuerzos.
  • Formación continua– Es imprescindible que los docentes se actualicen constantemente para que comprendan la importancia de incorporar las prácticas de alto impacto online y para desarrollar las habilidades y conocimientos inherentes para la pedagogía en línea. El diseño adecuado y estratégico de planes de estudio en línea requieren, definitivamente, de habilidades muy distintas a las de la educación presencial.
  • Búsqueda de liderazgo –Profesores y estudiantes necesitan apoyo de los líderes académicos, de los directivos de las instituciones y de una gestión institucional que fomente el desarrollo curricular en línea consecutivamente entre disciplinas y grados.
  • Los líderes de la educación online deben trabajar a favor de la infraestructura y las condiciones necesarias para consolidar esta modalidad educativa.

“Casi todos los autores de este volumen han nombrado el reto que supone la comunicación tanto oral como escrita como un potencial obstáculo de las HIP online”. 

De esta manera, las prácticas de alto impacto en línea se convierten en herramientas indispensables para la construcción de contenidos y ambientes virtuales que concreten y desarrollen una formación de calidad, aplicada, con buenos resultados pedagógicos, académicos y de investigación, así como con buenas herramientas de escritura, redacción, comunicación y relaciones sociales para los estudiantes virtuales de distintos niveles y disciplinas.