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Resumen del libro

Habla con seguridad.

Cualquier persona puede aprender a ser orador .seguro de sí mismo.

Por Nick Gold

Síntesis y comentarios por Jesús Gómez Espejel

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Hablar en público es una habilidad innata.

En la infancia, las personas tienen una pasión natural por comunicarse y expresarse. Los niños son expositores naturales. Sin embargo, a medida que envejecemos, este sentimiento de confianza en uno mismo suele disminuir. La mente, más desarrollada y lógica, limita la imaginación desbordante de la infancia, dando lugar a inseguridades y miedos.

Pensar en un momento de la infancia en el que hablaste sin miedo te permitirá reflexionar sobre lo que te hizo tan elocuente entonces y ganar confianza en el presente. Los niños suelen utilizar su propio lenguaje en lugar de limitarse a repetir lo que otra persona ha dicho o escrito. Cuentan desde su propio punto de vista, llenando la historia con su esencia y vivencias.

Como adulto, debes tener confianza en la información que compartes y hacerla tuya. Para ello, debes conectar los puntos clave de tu presentación con anécdotas y experiencias propias. Esto hará que su conferencia se sienta más auténtica y sincera y usted se sienta más seguro.

El orador debe ser honesto y proyectar su marca personal ante la audiencia.

La marca personal no sólo la hacen grandes empresas o personajes famosos; Cada ser humano tiene su propia representación o percepción frente a otras personas. A la hora de expresarte frente a una audiencia, es importante que proyectes tu marca personal correctamente, ya que esto te ayuda a establecer el contexto del contenido de tu mensaje.

Una parte importante de la comunicación directa es el lenguaje corporal, que la audiencia interpreta automáticamente. La clave para una comunicación eficaz es la autenticidad.

Tus expresiones verbales y no verbales deben alinearse con tu marca personal.

Al elaborar lo que vas a decir, es importante centrarte en los puntos importantes que deseas transmitir. Esta idea central debe ser la base y guía de todo lo que presentes desde el principio.

Un buen comienzo es contarle a su audiencia sobre el tema que se está discutiendo y brindar razones por las cuales usted es la persona calificada para discutirlo. Conozca su experiencia y siéntase seguro de sus capacidades.

Utilice sus conocimientos y principios a su favor. Una vez que tengas confianza en tu idea principal, puedes preparar los detalles de tu presentación.

Es importante recordar que la ansiedad o la ansiedad previa a una exposición pueden ser beneficiosas si se canalizan de la manera adecuada.

Estas emociones pueden proporcionar la energía necesaria para su presentación, además de permitirle concentrarse y mejorar su capacidad para transmitir ideas.

Los mejores oradores cuentan historias.

Los oradores excepcionales utilizan historias para crear una conexión emocional con su audiencia. Presentar ideas a través de historias permite a los espectadores comprender conceptos complicados de manera más profunda y, a menudo, personalizada.

Las historias captan la atención y generan respuestas emocionales, lo que las convierte en excelentes herramientas de comunicación.

Si bien contar historias puede no parecer el método más directo de transmitir información, suele ser más eficaz para entrelazar datos en una narrativa convincente. Contar una historia hace que el discurso basado en datos sea más comprensible para las personas. Un mensaje integrado en una historia bien estructurada no sólo será eficaz, sino que también permanecerá anclado en la memoria de la audiencia.

Al elegir el método de comunicación narrativa, estás siguiendo una tendencia humana innata: las personas somos narradoras por naturaleza. Para que esta técnica sea efectiva, es fundamental dominar el núcleo de la historia. Una vez que se sienta seguro con su narrativa, puede repetirla, ajustarla y ajustarla según las circunstancias.

Un orador debe conocer a su audiencia.

Para tener éxito al hablar en público, es fundamental comprender que la audiencia es el elemento central al hablar en público. Cuando te concentras en tu audiencia, no sólo reduces la ansiedad, sino que también enfatizas la necesidad de conocer a las personas con las que estás hablando. No debes basar tu percepción del público en meras suposiciones. Conócela en una reunión previa o charla.

Al estructurar su intervención, es importante considerar las metas y objetivos del organizador del evento y las partes interesadas clave; los parámetros para el éxito de estos objetivos; expectativas del oyente; las características y estado emocional de la audiencia, así como las reacciones esperadas de los participantes en la presentación.

Puede utilizar esta información para determinar el enfoque y el contenido de su presentación. La preparación es fundamental, al igual que llegar a tiempo el día del evento para familiarizarse con el lugar.

Hay que considerar el entorno lingüístico y adaptarse a él.

El lugar donde se desarrolla el evento juega un papel fundamental en cualquier presentación. Debes cumplir con el código de vestimenta apropiado. Tu elección de outfit debe reforzar tu marca personal.

Debes controlar la sala tanto como sea posible para que te sientas cómodo y promueva la conexión con los participantes. Antes del evento es recomendable conocer la ubicación y adaptarla a tus necesidades.

La organización de la sala, especialmente la disposición de las sillas, puede tener un impacto positivo en su discurso. La distancia entre usted y el público debe ser mínima para influir positivamente en la calidad de la interacción y la energía, factores cruciales para el éxito de su exposición. Los componentes técnicos del sitio web son igualmente importantes. Se debe tener en cuenta el uso de dispositivos de soporte audiovisual, así como la calidad de la iluminación.

Algunos oradores se sienten más animados al moverse por el escenario, mientras que otros se sienten más seguros detrás de un podio donde pueden guardar sus notas.

Aunque el anfitrión suele dictar el diseño del escenario, es importante asegurarse de que se ajuste a sus preferencias. Hable con ellos de antemano para asegurarse de que se satisfagan sus necesidades.

Antes de su presentación oral, debe fortalecer su compostura y realizar los cambios necesarios de último momento.

Las acciones que realice inmediatamente antes de hablar ante una audiencia pueden tener un impacto significativo en su presentación. Si es posible, hable con algunos de los presentes de antemano y bríndeles una pequeña descripción general de lo que discutirán. Esto le dará una idea de cómo se siente su audiencia, lo que le permitirá ajustar su enfoque y establecer una conexión amistosa desde el principio.

Si hay otros oradores presentándose antes que usted en el evento, es apropiado escuchar algunas de sus presentaciones para tener una idea del tipo de audiencia. Es útil prestar atención a los temas principales o recurrentes mencionados por otros oradores, así como al tipo de vocabulario utilizado.

Integrar este lenguaje en tu discurso puede brindarte reconocimiento y hacerte sentir más cercano a los participantes. A medida que se acerca tu turno, busca un lugar tranquilo para relajarte y haz cambios de último momento en tu presentación para adaptarla al entorno. En estos momentos finales, concéntrate en tu confianza y tranquilidad.

Las imágenes que respalden tu presentación deben ser cautivadoras y estar acompañadas de frases relevantes.

Presentar el discurso debe ser lo más destacado de toda tu preparación. Nunca debes subir un guión escrito al escenario para leerlo en voz alta. Antes de hablar, es útil ensayar frente a personas en las que confía y cuyas opiniones valora. Asegúrese de pedirles comentarios honestos y directos para mejorar su presentación.

Las presentaciones visuales deben ser emocionantes. Las diapositivas deberían servir como un recordatorio clave. Cada imagen debe parecerse a una narrativa o punto de vista que planea abordar a continuación. La conexión entre las imágenes y el mensaje debe ser lo suficientemente clara y relevante.

Una mala planificación puede provocar que se extienda más de lo esperado, algo que debes evitar. Es imperativo que tengas una idea clara de cuánto tiempo durará tu presentación y que la ajustes en consecuencia. Respire y mantenga su ritmo al hablar mientras habla. Si descubre que no tiene suficiente tiempo para abordar todos los puntos, no se apresure.

En estos casos, es recomendable ser transparente con el público, señalar que no se pueden abarcar todos los aspectos mencionados al principio y ofrecer la oportunidad de abordar los puntos abiertos en una sesión de preguntas y respuestas o en una mesa redonda posterior.

Los mejores discursos se parecen a una conversación.

Los discursos más eficaces se asemejan a un diálogo interactivo que crea diversas conexiones y reacciones entre el orador y la audiencia. El objetivo principal es cautivar al público y dejarle una profunda impresión. Hacer que un discurso parezca un intercambio mutuo es una de las características clave de un buen orador.

De esta manera, los oyentes se sienten profundamente conectados e involucrados, haciendo que la experiencia sea inolvidable. En una sesión de preguntas y respuestas, es posible que se sienta más relajado porque la atención ya no está en usted. Es justo admitir que no tienes una respuesta a una pregunta del público. En estos casos, puede ofrecerse a discutir el tema más adelante.

Esta honestidad fortalece la afinidad de la audiencia por el orador y aumenta su confiabilidad. Invitar a la audiencia a compartir sus perspectivas o emociones sobre un tema aumenta el dinamismo y la energía del entorno y los hace sentir valorados e involucrados en lugar de simplemente ser destinatarios de un monólogo. Siempre es importante transmitir a tus oyentes que estás buscando un intercambio genuino con ellos.

Después de la presentación, se debe intentar mantener la comunicación con el público y realizar un seguimiento.

Después de terminar tu charla, es importante que la audiencia continúe meditando sobre un tema en particular que pueda haberles interesado. Esta reflexión debe surgir naturalmente de lo que usted ha presentado y motivar a los oyentes a aprender más y hacer preguntas.

No se sienta presionado a revelar cada detalle a su audiencia. Los discursos memorables tienen un aire de misterio. Estimular la curiosidad de tu audiencia y querer aprender más ayudará a consolidar tu mensaje en sus mentes. Se recomienda que esté disponible durante los descansos y después para discutir cualquier inquietud que pueda surgir.

También es bueno ser accesible a través de plataformas digitales y redes sociales. Cuando inicias un diálogo, tienes la obligación tácita de continuar la conversación. Responder de manera amigable y oportuna. Además, considere ofrecer recomendaciones de recursos o lecturas adicionales que puedan aumentar la comprensión del público sobre el tema.

Las reglas para actuar en línea son las mismas que para actuar en vivo.

El aumento del uso de videoconferencias en el mundo empresarial puede atribuirse en parte al aumento del trabajo remoto y a la globalización.

Con el auge del trabajo remoto, los oradores realizan cada vez más presentaciones desde sus oficinas, comunicándose a través de una pantalla.

Esta modalidad cambia la atmósfera de un lugar, cambia la forma en que el público se relaciona con el hablante y por tanto cómo éste percibe y se adapta a las reacciones del público.

Sin embargo, ya sea que la presentación se realice en persona o en línea, los fundamentos básicos de una presentación exitosa son los mismos.

Es importante asegurarse de que el lugar de la conversación sea el adecuado al tema que se está tratando, y familiarizarse con los recursos tecnológicos, realizando ensayos si es necesario.