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Resumen del libro

Piensa estratégicamente.

Analiza el panorama. Céntrate en lo importante. Toma decisiones inteligentes.

Por Harvard Business Review

Síntesis y comentarios por Jesús Gómez Espejel

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Pensar estratégicamente significa tener una visión amplia en todos los ámbitos del trabajo diario.

El pensamiento estratégico requiere analizar oportunidades y problemas desde una perspectiva amplia, considerando el impacto que tendrán sus decisiones en el futuro y los resultados financieros de la organización.

Pensar a largo plazo puede ser un desafío cuando se enfrentan demandas de corto plazo. Un líder estratégico debe detectar cambios en el entorno empresarial para ajustar el rumbo a medida que cambian los objetivos. Esto implica tomar decisiones diarias sobre cómo invertir tiempo personal y de equipo.

Los líderes estratégicos deben mantener un equilibrio entre coherencia y dinamismo.

Los líderes consistentes son meticulosos en su planificación y producen productos y servicios de alta calidad con pura determinación.

Sin embargo, esa misma coherencia puede ser una trampa: la rigidez puede hacer que se aferren a prácticas antiguas y perjudiciales que los distraen de tareas más apremiantes y actuales. Por otro lado, algunos líderes dinámicos son conocidos por su adaptabilidad al cambio.

Este dinamismo, a su vez, corre el riesgo de resultar en una falta de enfoque, ya que los líderes que son puramente dinámicos y propensos al cambio pueden carecer de la determinación y la persistencia necesarias para ejecutar sus ideas. La clave es encontrar un equilibrio entre coherencia y dinamismo.

Los líderes exitosos pueden ser líderes estratégicos y mantener un alto nivel de excelencia mientras cumplen con los objetivos organizacionales y están dispuestos a cambiar de dirección cuando sea necesario.

Exigen y se esfuerzan por lograr coherencia en sus acciones, pero permanecen alerta a los cambios en el entorno y reconocen cuando las viejas formas de hacer las cosas ya no son adecuadas. En última instancia, combinan la mejora continua con una planificación y estrategia eficaces.

Encontrar este equilibrio requiere seis habilidades importantes:

  • Anticipación – Se deben detectar las amenazas y oportunidades que surgen en torno al negocio.
  • Interpretar: es importante sintetizar la información que recibe e identificar patrones para generar nuevas ideas.
  • Preguntas: una mente abierta le permite reflexionar detenidamente sobre los supuestos y la comprensión del negocio.
  • Decidir: en muchas situaciones, las decisiones deben tomarse rápidamente basándose en información incompleta.
  • Alinear: implica crear consenso entre diferentes actores.
  • Sigue aprendiendo: debes cultivar la curiosidad y ampliar tus conocimientos.

Necesita comprender los objetivos estratégicos de su empresa.

Si desea asumir un papel de liderazgo, debe tener una comprensión clara de los objetivos estratégicos de su empresa. Necesita aprender cómo su organización impacta al mundo y alinearse con él. Esto requiere comprender y tener en cuenta sus objetivos, especialmente al tomar decisiones arriesgadas o enfrentar objetivos competitivos.

Hay tres redes fundamentales que debe aprovechar en su organización para comprender plenamente estos objetivos estratégicos:

  • La red operativa: estas son las personas que usted y su equipo necesitan para completar sus tareas diarias.
  • La Red de Desarrollo: está formada por personas en las que usted confía y a las que puede recurrir para obtener asesoramiento fiable.
  • La Red Estratégica: está orientada al futuro y está formada por personas que pueden ayudarle a cumplir dos tareas clave.

Adopte una visión global a largo plazo.

Un líder estratégico no debería dejarse absorber por las exigencias cotidianas. Para ello, es necesario mantener una perspectiva a largo plazo. Esto significa mirar el negocio desde diferentes perspectivas, considerar el futuro en sus acciones diarias y observar tendencias para descubrir nuevos patrones que impacten su negocio.

El líder estratégico debe estar al tanto de las noticias de sus competidores, de las investigaciones actuales en su campo e incluso de nuevos recursos fuera de su área de negocio. La capacidad de imaginar creativamente el futuro requiere una sólida comprensión del complejo y cambiante entorno moderno. Esto incluye la capacidad de anticipar perturbaciones imprevistas y una voluntad constante de examinar y cuestionar creencias y suposiciones fundamentales.

Para imaginar el futuro de manera efectiva, debemos tener en cuenta estas tres pautas:

  • Comprenda cómo piensa la gente: cuestione sus certezas sobre el comportamiento de otras personas para evitar suposiciones y percepciones falsas.
  • Desafía las creencias fundamentales de tu organización: actualiza tus modelos mentales y piensa de forma creativa.
  • Utilice “pensamiento de futuro”; esto significa tener en cuenta los grandes cambios y tendencias.

Tus decisiones deben estar alineadas con los objetivos estratégicos de tu empresa.

Cada elección debe estar vinculada a los resultados esperados de la empresa. Es importante reflexionar en lugar de reaccionar ante situaciones complejas, con un enfoque más astuto en el uso de la información. Para ello, debes ser reflexivo sobre tus acciones y decisiones. Actuar estratégicamente implica tomar incluso las decisiones más pequeñas teniendo en cuenta los objetivos generales de su organización.

Hay siete pasos importantes para tomar decisiones rápidas y efectivas sin dejarse llevar por sesgos:

  • Anote cinco objetivos o prioridades de la empresa preestablecidos que se verán afectados por la decisión – Evite sesgos y prejuicios.
  • Escriba al menos tres, pero idealmente cuatro o más, alternativas realistas. Amplíe sus opciones e intente ser creativo.
  • Anota la información más importante que necesitas y no tienes. Considera aspectos de los que no conoces los detalles.
  • Escriba el impacto de su decisión dentro de un año. Resuma brevemente los resultados esperados de su elección para identificar escenarios similares.
  • Involucre a un equipo de al menos dos personas interesadas, pero no más de seis: tener más puntos de vista minimizará los prejuicios y aumentará la participación. Sin embargo, los grupos que son demasiado grandes obtienen menores ganancias.
  • Escriba lo que se decidió, así como las razones y el nivel de apoyo a la decisión del equipo. Registrar estos datos aumenta el compromiso y proporciona una base para medir los resultados.
  • Programe el seguimiento de las decisiones tomadas en uno o dos meses: no olvide hacer un seguimiento cuando las decisiones no salgan bien o pierda oportunidades para hacer correcciones, aprenda de lo sucedido.

Establece prioridades y asigna tus recursos de forma adecuada.

Además de comprender los objetivos de la empresa, los líderes estratégicos deben clasificar prioridades y diseñar planes para alcanzar esos objetivos.

Asimismo, debes saber qué iniciativas dejar de lado cuando otros objetivos lo exigen. Evaluar la relevancia de los proyectos en un contexto donde los recursos son limitados es un desafío de liderazgo fundamental.

Un enfoque eficaz para determinar las prioridades es ir más allá de una simple clasificación y considerar cuidadosamente los objetivos que se deben alcanzar, los recursos disponibles y el cronograma para su finalización.

Cambiar los objetivos principales es un proceso que requiere una consideración cuidadosa, donde es importante equilibrar los pros y los contras antes de decidir cualquier cambio.

Establecer prioridades puede dar miedo, especialmente si se enfrenta a un supervisor que no proporciona dirección o a una empresa que no define objetivos claros. Cuando los objetivos son contradictorios y poco claros, es natural sentirse frustrado. Por lo tanto, es tu responsabilidad tomar el control, establecer prioridades y comprender los verdaderos objetivos.

Asegúrese de que su equipo comprenda y satisfaga las necesidades de la empresa.

Es importante que fomentes el pensamiento estratégico entre tus empleados. Discutir con ellos la estrategia comercial, especialmente cuando ésta cambia, es una práctica esencial. En este contexto, debes plantearte cinco preguntas básicas:

  1. ¿Que deberíamos hacer hoy? – Siempre debe ser consciente de cuánto invierten sus empleados en la implementación de prioridades.
  2. ¿Por qué hacemos el trabajo que hacemos? ¿Porque en este momento? – Asegúrese de que todos sus empleados comprendan estos motivos.
  3. ¿Cómo encaja lo que hacemos hoy en el panorama general? – Si es necesario, pregunte a sus empleados sobre la relevancia de sus tareas.
  4. ¿Qué significa el éxito para su equipo? – La visión de éxito de su equipo debe alinearse con la de la empresa.
  5. ¿Qué más podríamos hacer para lograr más, mejor y más rápido? – Identifique formas innovadoras de contribuir a los objetivos generales de su empresa.

La estrategia y la implementación están estrechamente vinculadas.

Implementar una estrategia no es un desafío para la estrategia en sí, sino para las personas responsables de su implementación. Diseñar una estrategia inteligente puede ser complejo, pero lograr que la gente la implemente es aún más difícil. Una estrategia mal implementada es inútil, aunque sea brillante.

Para cerrar la brecha entre estrategia y ejecución, sus empleados deben comprometerse con la identidad de la empresa y comprender cómo la estrategia afecta las funciones y procesos cotidianos. De esta manera, puede asegurarse de que su equipo siempre cumpla sus promesas y compromisos profesionales.

Si la estrategia no es clara, es incorrecta o cambia con frecuencia, habrá dificultades para implementarla.

Los líderes a menudo se ven obligados a desarrollar una estrategia inadecuada desarrollada por otros. En estos casos, es necesario buscar medios para expresar las inquietudes y dudas que genera esta estrategia.

Si actúa con cuidado y consideración, podrá hacer que se escuchen sus inquietudes. Lo mismo sucede cuando tienes que trabajar con prioridades que entran en conflicto entre sí. En ambos casos deberás tener el tacto necesario para discutir el asunto con tus superiores.

Los directivos más competentes son capaces de proporcionar un liderazgo decisivo y eficaz y liderar con habilidad incluso en situaciones en las que la estrategia no está claramente definida. Exigir claridad a los líderes es fundamental, pero también es importante seguir siendo productivo a pesar de la incertidumbre estratégica. Para afrontar situaciones poco claras en el área estratégica, actúe de forma pragmática, mantenga su estabilidad emocional y utilice la experiencia de sus empleados y socios para enriquecerse.